Sebastian Mascherano, hermano del reconocido futbolista Javier, es un ex adicto en recuperación y se dedica a brindar charlas a los jóvenes sobre los problemas que atravesó y la lucha para dejar la droga. «El adicto somos personas que necesitamos llenarnos de afecto y amor, de relacionarnos con gente diferente. Uno se enferma con las drogas».