Sebastian Mascherano relató su historia de vida, su lucha para dejar atrás la droga con el apoyo de su familia. «Yo fui un cobarde a los 18 años de no pedir ayuda, por no saber, por no poder y cuando la pedí me la dieron. Consumir es un estilo de vida, elegir evadirse y refugiarse en algo que no te va a solucionar los problemas ni te va a dar felicidad, es todo lo contrario, vas a tener una vida fea y de sufrimiento. La cocaína me endureció el corazón. El que consume es cobarde».