Los accidentes ocurren por imprudencia y descontrol, lamentablemente, las consecuencias son fatales. «Creo que es un problema cultural, fundamentalmente de educación y de escala de valores, principalmente el ‘valor vida’, no la respetamos, no apreciamos la vida y, por lo tanto, arrasamos con lo que venga. No queremos nuestra vida y no vamos a querer la del otro. En el deber de no dañar se empieza con el no cumplimiento de la norma», manifestó la Dra. Schiavi.