Las escuelas de la ciudad arman los bolsones mensuales y semanales de alimentos para las familias de los chicos que asistían a los comedores. Es una modalidad que reemplaza a las viandas que se daban diariamente, donde el objetivo es que las familias salgan lo menos posible del hogar, además de descomprimir mucho el trabajo de las cocineras en las instituciones.